La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que el Gobierno de México prepara una propuesta para fortalecer la protección de niñas, niños y adolescentes frente al uso excesivo de redes sociales y plataformas digitales, al considerar que el fenómeno se ha convertido en un problema de salud pública que requiere la participación de autoridades, especialistas, familias y empresas tecnológicas.
Durante la conferencia matutina, la mandataria explicó que la iniciativa será presentada a finales de agosto, una vez concluyan los foros nacionales sobre el impacto de las plataformas digitales en las infancias. El objetivo será establecer mecanismos que permitan reducir los riesgos asociados al uso intensivo de teléfonos inteligentes y aplicaciones diseñadas para mantener la atención de los usuarios durante largos periodos.
“Es un problema de salud pública”
Sheinbaum sostuvo que el debate no debe limitarse al funcionamiento de las redes sociales, sino enfocarse en las consecuencias que su consumo excesivo genera en la salud mental y el desarrollo de los menores.
La presidenta comparó el fenómeno con otras adicciones al señalar que, así como ocurre con las drogas, resulta insuficiente atender únicamente la oferta si no se trabaja también en la prevención del consumo. En ese sentido, consideró indispensable desarrollar políticas públicas orientadas a proteger a las nuevas generaciones antes de que los efectos se agraven.
Explicó que la estrategia del Gobierno busca combinar acciones de prevención, educación, acompañamiento familiar y regulación, sin perder de vista la responsabilidad que tienen las empresas propietarias de las plataformas digitales.
Los algoritmos, bajo la lupa
Uno de los principales argumentos expuestos por la mandataria es que las aplicaciones digitales utilizan algoritmos creados para captar y retener la atención de los usuarios mediante mecanismos como el desplazamiento infinito de contenido, las recomendaciones personalizadas y las notificaciones constantes.
Afirmó que estos sistemas favorecen que niñas, niños y adolescentes permanezcan conectados durante varias horas al día, generando patrones de comportamiento que especialistas comparan con procesos de dependencia.
Por ello, sostuvo que el problema no debe atribuirse exclusivamente a los menores o a sus familias, sino también al diseño de plataformas cuyo modelo de negocio depende del tiempo que las personas permanecen conectadas.
Especialistas respaldan la preocupación
Los foros organizados por el Gobierno federal han reunido a investigadores y expertos nacionales e internacionales para analizar los efectos del uso intensivo de redes sociales en la población infantil.
Entre los participantes destaca Jonathan Haidt, profesor de Psicología Social de la Universidad de Nueva York y autor del libro La generación ansiosa, quien ha documentado el incremento de problemas de ansiedad, depresión, aislamiento social y dificultades emocionales entre adolescentes a partir de la expansión del uso de teléfonos inteligentes y redes sociales.
Durante los encuentros también se expusieron investigaciones que señalan que el consumo excesivo de contenido digital puede activar circuitos cerebrales relacionados con la liberación de dopamina, un mecanismo similar al observado en otros procesos de adicción conductual.
Un fenómeno que alcanza todo el país
Sheinbaum subrayó que el acceso a teléfonos inteligentes ya no se limita a las grandes ciudades. Como ejemplo, señaló que incluso en comunidades apartadas, como la Sierra Tarahumara, la mayoría de niñas y niños cuenta con dispositivos móviles, lo que demuestra que el alcance del problema es nacional.
Por ello, insistió en que madres, padres, docentes y autoridades deben involucrarse activamente para promover hábitos digitales saludables, fortalecer la convivencia familiar, incentivar el deporte, la lectura y las actividades presenciales como alternativas al uso permanente de pantallas.
México entra al debate internacional
La discusión impulsada por el Gobierno mexicano ocurre en un contexto en el que diversos países analizan o ya aplican medidas para limitar el acceso de menores a determinadas plataformas digitales o reforzar los mecanismos de verificación de edad.
Con la propuesta anunciada por Sheinbaum, México busca incorporarse a ese debate internacional mediante un modelo que combine evidencia científica, participación de especialistas y políticas públicas orientadas a reducir los riesgos que representa el consumo excesivo de redes sociales para las nuevas generaciones.
Aunque el contenido definitivo de la iniciativa aún no se ha dado a conocer, el anuncio abre la puerta a una discusión nacional sobre el papel de las plataformas tecnológicas, la protección de la infancia y la necesidad de establecer reglas que garanticen entornos digitales más seguros para millones de menores en el país.

