La FIFA enfrenta una nueva tensión interna después de que UEFA, la Confederación Asiática de Futbol (AFC) y la CONCACAF cuestionaran públicamente al presidente del organismo, Gianni Infantino, por una propuesta para vender una participación de los derechos comerciales relacionados con sus principales competencias.
En una carta abierta, los dirigentes de las tres confederaciones acusaron a Infantino de haber afectado la confianza dentro de la organización y criticaron la manera en que se presentó el proyecto. El documento reclama una mayor participación de las asociaciones miembro en decisiones que puedan modificar el modelo comercial de la FIFA.
El plan contemplaba la creación de una nueva estructura empresarial con un valor estimado de 20 mil millones de dólares, encargada de gestionar competiciones de FIFA, incluida la Copa del Mundo. Dentro de la propuesta se planteaba vender hasta 20% de participación a inversionistas privados, operación que habría generado ingresos cercanos a 4 mil 200 millones de dólares.
La iniciativa provocó una fuerte reacción entre distintas confederaciones, que reclamaron no haber sido consultadas de manera adecuada. UEFA, AFC y CONCACAF expresaron su rechazo y cuestionaron que una decisión de esta magnitud pudiera avanzar sin una discusión amplia con las federaciones nacionales.
Ante la presión, Infantino decidió abandonar el proyecto. La medida llegó después de que asociaciones europeas respaldaran la posibilidad de boicotear torneos organizados por FIFA como protesta contra la propuesta, mientras que organismos de Asia y Norteamérica manifestaron su respaldo a las objeciones planteadas.
Sin embargo, el retiro del plan no puso fin a la controversia. Las tres confederaciones solicitaron una revisión independiente del proceso y pidieron garantías de que iniciativas similares no serán impulsadas nuevamente sin la participación de las asociaciones miembro.
Infantino mantiene respaldo dentro de distintos sectores del futbol internacional, entre ellos varias federaciones nacionales. México figura entre los países que continúan respaldando al dirigente, mientras que CONMEBOL también ha mantenido una posición favorable hacia el presidente de FIFA.
El conflicto representa uno de los mayores desafíos recientes para el liderazgo de Infantino y coloca nuevamente bajo discusión la transparencia y los mecanismos de toma de decisiones dentro de FIFA. Aunque la propuesta comercial fue retirada, las confederaciones involucradas buscan que el episodio derive en cambios que garanticen mayor participación y consulta antes de impulsar proyectos de esta magnitud.

