El sindicato mundial de futbolistas FIFPRO respaldó la petición de realizar una revisión independiente de la gobernanza de la FIFA, luego de la controversia generada por el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), una iniciativa de inversión privada que fue retirada ante la oposición de distintos organismos del futbol internacional.
La propuesta contemplaba que inversionistas privados adquirieran una participación de 20 por ciento en una empresa encargada de gestionar operaciones comerciales relacionadas con las principales competencias de la FIFA, entre ellas las Copas Mundiales masculina y femenina. El plan generó críticas por la manera en que fue planteado y por la falta de consulta con diferentes sectores del futbol.
Ante la presión de varias confederaciones, el proyecto terminó siendo descartado. La UEFA había llegado incluso a advertir sobre un posible boicot a torneos de la FIFA si la iniciativa continuaba, aunque posteriormente retiró esa amenaza después de que el plan fuera abandonado y se plantearan garantías para evitar propuestas similares.
FIFPRO y su división europea consideran que el episodio puso de manifiesto problemas más amplios en la estructura de toma de decisiones del organismo rector del futbol mundial. Por ello, solicitaron una evaluación independiente de las facultades ejecutivas del Consejo de la FIFA y pidieron que ninguna oficina pueda impulsar decisiones de gran alcance de manera unilateral.
El sindicato también reclamó una participación formal de futbolistas, clubes y ligas en los procesos de decisión de la FIFA. De acuerdo con un estudio presentado por FIFPRO Europe, los clubes europeos tuvieron un papel predominante en el Mundial de 2026, al aportar 856 jugadores cuyo valor conjunto fue estimado en 16 mil 900 millones de euros.
El informe además cuestionó la distribución de los ingresos generados por la Copa del Mundo. Según sus datos, la proporción de los ingresos del torneo destinada como premios a las federaciones participantes pasó de 10.5 por ciento en 2006 a aproximadamente 7.7 por ciento en 2026, pese al crecimiento de los recursos generados por la competencia.
La controversia ocurre mientras Gianni Infantino mantiene su intención de buscar un cuarto mandato como presidente de la FIFA en las elecciones de 2027. En este contexto, las peticiones de FIFPRO se suman a los cuestionamientos de distintos sectores que reclaman mayor transparencia, controles sobre las decisiones ejecutivas y una participación más amplia de quienes forman parte del futbol profesional

